Prejuicios, Estereotipos y otros Ipos!

me siguen preguntando cómo se me ocurrió venir a vivir a Alemania, y sigo respondiendo que llegué llamada por los buenos olores de su cocina y atraída por su excelente clima

Me siguen preguntando cómo se me ocurrió venir a vivir a Alemania, y sigo respondiendo que llegué llamada por los buenos olores de su cocina y atraída por su excelente clima.

Antes de lanzarme a la aventura en Alemania había recorrido durante más de una decada cuatro continentes acumulando experiencias y vivencias que me han enriquecido como persona en todas mis facetas. Quizás sea éste mi secreto, el que me ayudó a abrir puertas, tirar más de un muro, callar más de una boca, poner bajo mi nombre una retahíla de títulos, y todo en alemán.

Ya lo dijo Mark Twain, el idioma alemán es imposible, no porque esté lleno de reglas, sino pues cuando te has aprendido éstas, tienes que empezar a estudiar las excepciones de la regla. Desde 1945 están clasificados 53 dialectos, es decir tras la Conferencia de Potsdam. Todos tienen un punto en común: La Gramática Alemana, representada por el diccionario Duden. Publicado por primera vez por Konrad Duden en 1880, es oficialmente la representación máxima de la ortografía alemana desde 1902, sin necesidad de Real Academia ni similar. Observen que en las reformas del Duden han participado Alemania, Austria y Suiza, pero se aplica también en Belgica, Liechtenstein, Tirol y Namibia.

Así es como Alemania se autoregula. Siempre con una Regla-Ley-Norma común, y bajo ella se desarrollan las particularidades de cada Estado, cada Ciudad, cada Región.

A través del idioma las culturas y las sociedades se desarrollan. Un idioma “imposible”, léase el alemán, donde se pueden acumular hasta cuatro verbos al final de una frase, requiere que sus con-ciudadanos lo utilicen con el mejor conocimiento, si no ni se entenderían entre ellos mismos. Quizás ello sea la explicación al estereotipo de “organización germana”. La realidad es otra, pues entrando en las arterias de la organización germana, nos encontramos como en toda casa de vecino, también tienen diferencias entre y desavenencias con vecinos. De puertas para adentro, las reuniones son eternas, los protocolos al mínimo detalle, a lo que sigue nuevas conversaciones. Pero ay de tí si vienes de país lejano y pretendes criticar su hacer. Aquí te encuentras un muro, son como los de Fuenteovejuna -todos a una-.

Pasemos a un caso práctico: Accidente Germanwings GWI9525, vuelo fletado por la línea aérea Germanwings, con un Airbus A320. Germanwings GmbH es una empresa que nace en 1997 con el nombre Eurowings Flug GmbH, como filial de Eurowings Luftverkehrs AG, y que en 2002 fue rebautizada con su nombre actual. Es en este momento que Lufthansa entra participando con un 24,9% del accionariado y es en 2009 cuando la integra plenamente en su Lufthansa Commercial Holding GmbH. Lufthansa tiene como empresa de seguro de riesgos a Allianz SE, con la que ya está en conversaciones para la cobertura de todos los daños consecuencia de los trágicos hechos. Airbus también está trabajando desde el mínuto 1 sobre el terreno. Las tres empresas son netamente de capital alemán, no olvidemos la importante participación en el grupo Airbus de DASA de matriz Daimler AG.

Todas estas empresas lideradas por sus respectivos Consejos tienen un objetivo común urgente y principal, que es la compensación económica a los familiares de las víctimas, aclarar los hechos, preparar informes que planteen remodelaciones o cambios necesarios de personal o técnicos, para tratar de evitar que las circunstancias se repitan. Así frente a la prensa internacional lo están demostrando. Internamente sus intereses colisionan. Lufthansa lucha por su prestigio y los planes económicos con Germanwings, acordados en diciembre 2014 para ser implantados a finales de 2015. Airbus no puede permitirse en un mercado en el que Boeing le pisa los talones, accidentes como consecuencia de fallos mecánicos. Allianz como todos los seguros, sólo busca acuerdos con la menor presión económica posible, que siguiendo el más puro estilo alemán, intentará evitar procesos judiciales. Allianz como todos las empresas aseguradoras sufren de trastorno de ansiedad ante el riesgo de sentencias que sienten jurisprudencia.

Hagamos una comparación, por muy odiosa que estas sean, atrevámonos.

Spanair vuelo JK5022 20 de agosto de 2008. En 2014 Mapfre aún no había terminado de abonar las compesaciones ecónomicas a los familiares de las victimas, y los procesos judiciales aún continúan abiertos. Los familiares de aquel accidente lo saben. Spanair era una empresa de aviación de transporte regular comercial, que se trató de salvar con dinero público después del accidente.

Fernando Vallespín nos deleitó con su pluma hablando sobre cómo Alemania se enfrenta a los estereotipos, para finalmente recordar la “Crisis del Pepino” . Aquel brote del síndrome urémico hemolítico costó la vida a 32 personas y millares fueron infectados. Como consecuencia de la equivocada, erronea, sin fundamento, ni contrastada información de la prensa alemana, empresas españolas entre otras sureuropeas, se vieron al borde de la ruina. Se llegó incluso a oír declaraciones de políticos locales anunciando grandes medidas de control y sanción. Las empresas afectadas no supieron reaccionar, quiero pensar que el asunto les sobrepasó, pues sus asesores jurídicos no acertaron ni una, iniciando procedimientos administrativos totalmente erróneos según la competencia jurisdiccional en RFA. El fracaso de éstos, llevó al gobierno central a una negociación a nivel ministerial federal, compensando en mínimos a las empresas. Lo que hubiera podido ser una reclamación en toda regla de las empresas privadas y asociaciones de éstas, a las autoridades, entes públicos y prensa sensacionalista, via civil, pura y dura, exigiéndole a sus respectivos seguros de responsabilidad civil las compensaciones económicas acordes, nadie supo hacerlo.

Si quieres ser oído en Alemania, hazlo bien, claro y alto. Lo más importante, inicies lo que inicies que sea con los deberes hechos, no dejes detalle alguno a la improvisación, ni por supuesto a la buena voluntad de tu contraparte.

Desde que vivo en Alemania he aprendido a apreciar la buena cocina; Berlín me ofrece una abanico mundial de estilos culinarios. El buen tiempo lo llevo siempre en mi mochila, y si sale un poco el sol, me siento a trabajar en la terraza o en el jardin o en un parque de los cientos que tiene esta ciudad. Alemania ofrece lo que tú estés dispuesto a conseguir.