Merz: ¡Es la guerra, estúpido!
El descalabro de Merz plantea una pregunta que Europa no puede seguir aplazando: ¿cómo terminar la guerra? Rearme, desgaste social y auge de la extrema derecha, mientras falta un horizonte de paz.
El descalabro de Merz plantea una pregunta que Europa no puede seguir aplazando: ¿cómo terminar la guerra? Rearme, desgaste social y auge de la extrema derecha, mientras falta un horizonte de paz.
Kufra no es una excepción. A lo largo de África, la acogida de millones de desplazados se produce sin estructuras complejas ni narrativa política, sino desde una lógica directa de integración. Un contraste estructural con Europa que obliga a repensar el orden de la respuesta.
La obsesión moderna por la puntualidad y el orden perfecto no es tan racional como creemos. El Antiguo Egipto ya había desarrollado sistemas complejos para gestionar información y tiempo sin rigidez absoluta. Entre el reloj europeo y el ritmo del Nilo existe una diferencia cultural profunda que todavía hoy define sociedades enteras.
Edinburgh Dún Éideann capital de Europa Catalina Garay
sobre el trato con juristas, ayer como hoy, aquí y as allá de sus fronteras en estr país como en cualquier otro